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Fando y Lis de Fernando Arrabal PERSONAJES Lis, la mujer del carrito. Fando, el hombre que le lleva a Tar. Los tres hombres del paraguas: Namur Mitaro Toso CUADRO PRIMERO Fando y Lis están sentados en el suelo. Junto a ellos hay un cochecito de niño muy grande, negro, desconchado por viejo, y con ruedas de goma maciza y radios oxidados. Por fuera y atados con cuerdas hay una  porcin de o!jetos entre los "ue destacan un tam!or , una manta enrollada, una caña de pescar, un !aln de cuero y una cazuela. Lis es  paral#tica de las dos piernas. Lis: Pero yo me moriré y nadie se acordar de m!. Fando: $%uy ti er no.& "!, Lis. #o me acordaré de ti y te iré a ver al cementerio con una $or y un perro.  $Pausa larga. Fando mira a Lis. 'mocionado.& # en tu entierr o cantaré por los bajines eso de %&ué bonito es un entierro' qué bonito es un entierro( que tiene la m)sica tan pegadi*a. $La mira en silencio, luego añade satisfecho.& Lo haré por ti. Lis: +e quieres mucho- Fando: Pero yo ms bien no quiero que mueras. Pausa.& e voy a quedar muy triste el d!a que te mueras. Lis: +Ponerte triste- +Por qué- Fando: $(esolado.& /o sé. Lis: e lo dices s0lo porque lo has o!do. 1so es se2al de que no te pondrs triste. "iempre me enga2as.

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Fando y Lis

de Fernando Arrabal

PERSONAJESLis, la mujer del carrito.

Fando, el hombre que le lleva a Tar.

Los tres hombres del paraguas:

NamurMitaro

TosoCUADRO PRIMERO

Fando y Lis estn sentados en el suelo. Junto a ellos hay un cochecito de nio muy grande, negro, desconchado por viejo, y con ruedas de goma maciza y radios oxidados. Por fuera y atados con cuerdas hay una porcin de objetos entre los que destacan un tambor, una manta enrollada, una caa de pescar, un baln de cuero y una cazuela. Lis es paraltica de las dos piernas.Lis: Pero yo me morir y nadie se acordar de m.Fando: (Muy tierno.) S, Lis. Yo me acordar de ti y te ir a ver al cementerio con una flor y un perro. (Pausa larga. Fando mira a Lis. Emocionado.) Y en tu entierro cantar por los bajines eso de Qu bonito es un entierro qu bonito es un entierro que tiene la msica tan pegadiza. (La mira en silencio, luego aade satisfecho.) Lo har por ti.Lis: Me quieres mucho?

Fando: Pero yo ms bien no quiero que mueras. (Pausa.) Me voy a quedar muy triste el da que te mueras.Lis: Ponerte triste? Por qu?

Fando: (Desolado.) No s.Lis: Me lo dices slo porque lo has odo. Eso es seal de que no te pondrs triste. Siempre me engaas.Fando: No, Lis, te lo digo de verdad: me pondr muy triste.Lis: Llorars?

Fando: Har un esfuerzo, pero no s si podr. No s si podr! No s si podr! T crees que esto es una contestacin? Creme, Lis.Lis: Pero, creerte qu?

Fando: (Piensa.) No s bien. Dime slo que me crees.Lis: (Automticamente.) Te creo.Fando: Pero en ese tono no vale.Lis: (Alegre.) Te creo.Fando: As tampoco se vale, Lis. (Humildemente.) Dmelo bien, Lis, que cuando t quieres me sabes decir bien las cosas.Lis: (En otro tono, tampoco sincero.) Te creo.Fando: (Abatido.) No, Lis, no. No es as. Intntalo otra vez.Lis: (Hace un esfuerzo, pero no son sinceras sus palabras.) Te creo.Fando: (Muy triste.) No, no, Lis. Cmo eres, cmo te portas de mal conmigo. Intntalo bien.Lis: (Sin lograrlo an.) Te creo.Fando: (Violento.) No, no, no es eso.Lis: (Hace un esfuerzo desesperado.) Te creo.Fando: (Violentsimo.) Tampoco!

Lis: (Llena de sinceridad.) Te creo.Fando: (Conmovido.) Me crees! Lis! Me crees!Lis: (Tambin conmovida.) S, te creo.

Fando: Qu feliz soy, Lis!

Lis: Te creo porque cuando hablas pareces un conejo y cuando te acuestas conmigo me dejas que me lleve toda la sbana y coges fro.

Fando: No tiene importancia.Lis: Y sobre todo, porque por las maanas me lavas en la fuente, y as no tengo que lavarme, que me molesta mucho.Fando: (Tras una pausa, muy resuelto.) Lis, quiero hacer muchas cosas por ti.Lis: Cuntas?Fando: (Piensa.) Cuantas ms, mejor.Lis: Entonces lo que tienes que hacer es luchar en la vida.Fando: Eso es muy difcil.Lis: Es slo as como puedes hacer cosas por m.

Fando: Luchar en la vida? Qu cosas dices. (Transicin.) Casi parece una broma. (Muy serio) Es que, Lis, no s por qu tengo que luchar, y quiz si supiera por qu no tendra fuerzas, e incluso, si tuviera fuerzas, no s si ellas me serviran para vencer.Lis: Fando, haz un esfuerzo.Fando: Hacer un esfuerzo? (Pausa) Quizs eso sea ms sencillo.Lis: Nos tenemos que poner de acuerdo.Fando: Y es seguro que eso nos ayudar?

Lis: Casi seguro.

Fando: (Piensa.) Pero, ayudarnos a qu?Lis: No importa, el caso es que nos ayude.Fando: Para ti qu sencillo resulta todo.

Lis: No, para m resulta tambin difcil.Fando: Pero tienes soluciones para todo.Lis: No, yo nunca encuentro soluciones, lo que ocurre es que me engao diciendo que las he encontrado.Fando: Pero eso no vale.Lis: Ya s que no vale, pero como nadie me pregunta nada, da lo mismo; adems hace muy bonito.Fando: S, es cierto, hace muy bonito. Pero, y si alguien te pregunta algo?

Lis: No hay cuidado. Nadie pregunta nada. Todos estn muy atareados buscando la manera de engaarse a s mismos.

Fando: Huy! Qu complicado.Lis: S, mucho.Fando: (Conmovido.) Qu lista eres, Lis!

Lis: Pero no me sirve de nada, siempre me haces sufrir.Fando: No, Lis. Yo no te hago sufrir, todo lo contrario.Lis: S, acurdate de cmo me pegas en cuanto puedes.Fando: (Avergonzado.) Es verdad. No lo volver a hacer, ya vers como no.Lis: Siempre me dices que no lo volvers a hacer, pero luego me atormentas en cuanto puedes y me dices que me vas a atar con una cuerda para que no me pueda mover. Me haces llorar.Fando: (Tiernsimo.) Te hago llorar y a lo mejor cuando estabas en el mes. No, Lis, no lo volver a hacer. Me comprar una barca cuando hayamos llegado a Tar y te llevar a ver un ro. Quieres, Lis?

Lis: S, Fando.Fando: Y tendr todos tus dolores, Lis, para que veas que no te quiero hacer sufrir. (Pausa) Tendr hijos como t, tambin.Lis: (Conmovida.) Qu bueno eres!

Fando: Quieres que te cuente cuentos bonitos, como el del hombre que llevaba a una mujer paraltica, camino de Tar, en un carrito?

Lis: Primero pasame.Fando: S, Lis. (Fando coge en brazos a Lis y la pasea por el escenario) Mira, Lis, qu bonito est el campo y la carretera.Lis: S, cunto me gusta!

Fando: Mira las piedras.Lis: S, Fando, qu piedras tan bonitas!Fando: Mira las flores.

Lis: No hay flores, Fando.Fando: (Violento.) Da lo mismo, t mira las flores.Lis: Te digo que no hay flores. (Lis habla ahora en un tono muy humilde. Fando, por el contrario, se vuelve ms autoritario y violento por momentos)Fando: (Gritando.) Te he dicho que mires las flores, O es que no me entiendes?Lis: S, Fando, perdname. (Pausa larga) Cunto siento ser paraltica!

Fando: Est bien que seas paraltica; as soy yo el que te pasea. (Fando se cansa de llevar en brazos a Lis, al tiempo que se vuelve de ms en ms violento)Lis: (Muy dulcemente, temiendo disgustar a Fando.) Qu bonito est el campo, con sus flores y con sus arbolitos!

Fando: (Irritado) Dnde ves t los arbolitos?Lis: (Dulcemente.) Eso se dice: el campo con sus arbolitos. (Pausa)Fando: Pesas demasiado. (Fando, sin ningn cuidado, deja caer al suelo a Lis)Lis: (Gritos de dolor. Inmediatamente suave, como temiendo disgustar a Fando.) Ay, Fando! Qu dao me has hecho!

Fando: (Duramente.) An te quejars.Lis: (A punto de llorar.) No, no me quejo. Muchas gracias, Fando. (Pausa) Pero yo quisiera que me llevaras a recorrer el campo y a ensearme las flores tan bonitas. (Fando, visiblemente disgustado, coge a Lis por una pierna y la arrastra por el escenario)Fando: Qu, ya ves las flores? Qu quieres ms? Eh? Di! Ya has visto bastante? (Lis solloza, procurando que Fando no la oiga. Sin duda sufre mucho)Lis: S S... Gracias, Fando.Fando: O quieres que te lleve hasta el carrito?Lis: S Si no te molesta. (Fando arrastra por una mano a Lis, hasta dejarla junto al carrito)Fando: (Visiblemente disgustado.) Todo te lo tengo que hacer yo y encima lloras.Lis: Perdname Fando. (Solloza)Fando: El da menos pensado te dejar y me ir muy lejos de ti.Lis: (Llora.) No, Fando, no me abandones. Slo te tengo a ti.Fando: No haces nada ms que molestarme. (Gritando) Y no llores.Lis: (Se esfuerza por no llorar) No lloro.Fando: Que no llores te digo. Si lloras me ir ahora mismo. (Lis, aunque trata de impedirlo llora)(Disgustadsimo) Conque llorando y todo, eh? Pues ahora mismo me marcho y no volver ms. (Sale enfurecido. Al cabo de unos instantes, Fando entra de nuevo, muy despacio y temeroso, hasta llegar a donde est Lis) Lis, perdname. (Humilde. Fando abraza y besa a Lis. Luego la coloca bien. Ella se deja hacer sin decir nada) No volver a ser malo contigo.Lis: Qu bueno eres, Fando!

Fando: S, Lis, ya vers qu bien me porto desde ahora.Lis: S, Fando.Fando: Dime qu quieres.Lis: Que nos pongamos en camino hacia Tar.Fando: Ahora mismo no pondremos en marcha. (Fando coge a Lis en brazos con mucho cuidado y la mete en el carrito) Pero llevamos mucho tiempo intentando llegar a Tar y an no hemos conseguido nada.Lis: Vamos a intentarlo otra vez.Fando: Muy bien, Lis, como t quieras. (Fando empuja el carrito, que comienza a cruzar la escena lentamente. Lis dentro de l, mira hacia el fondo. Fando, de pronto, se para y va hacia Lis y la acaricia con las dos manos en la cara) (Pausa) Perdname por lo de antes. Yo no quera disgustarte.Lis: Ya lo s, Fando.

Fando: Confa en m. Nunca volver a hacerlo.Lis: S, confo en ti. Siempre eres muy bueno conmigo. Recuerdo que, cuando estaba en el hospital, me enviabas cartas muy grandes para que pudiera presumir de recibir cartas grandes.Fando: (Halagado.) No tiene importancia.Lis: Tambin recuerdo que, muchas veces, como no tenas nada que contarme, me enviabas muchos papeles higinicos, para que la carta abultara mucho.Fando: Eso no es nada, Lis.

Lis: Qu contenta me ponas!

Fando: Ves cmo tienes que confiar en m?

Lis: S Fando. Confo.Fando: Siempre har lo que ms te guste.Lis: Entonces, vamos a darnos prisa para llegar a Tar.Fando: (Triste.) Pero no llegaremos nunca. (Fando empuja el carrito)Lis: Ya lo s, pero lo intentaremos.(El carrito, empujado por Fando, sale)OBSCURIDAD

CUADRO SEGUNDO

(Anochecer)(Entra Fando empujando el carrito en el que va Lis. Se para. Lentamente, con mucho cuidado, saca a Lis del carrito y la deposita en el suelo. Una gruesa cadena de hierro une un pie de Lis con el carrito. La cadena es bastante larga. Fando hablar ahora en un tono dulcemente desesperante)Fando: Lis, estoy muy cansado. Voy descansar un rato. (Lis mira distrada) Te digo que estoy cansado y que me voy a sentar un rato. (Lis mira cabeceante e inexpresiva) Quieres algo? Dime si quieres algo. (Lis no responde) Hblame, Lis, no te calles, dme algo. Ya s qu te pasa. Ests enfadada conmigo porque despus de tanto andar, no hemos avanzado nada y estamos en el mismo sitio que siempre. (Lis, cualquiera dira que no oye nada) Lis, contstame. (Suplicante) Quieres algo? Lis, hblame. (Fando sigue hablando en un tono suplicante y lastimero) Quieres que te cambie de posicin? Te molesta estar as? (Lis no responde, Lis no hace ni el ms mnimo caso a Fando) Ya s: lo que quieres es que te cambie de posicin. (Fando, con mucho cuidado, la cambia de posicin. Ella se deja hacer. l la trata con mucho mimo) As estars mejor. (Fando pone sus manos sobre las mejillas de Lis y la mira entusiasmado) Lis, qu guapa eres! (Fando la besa. Lis sigue inmvil) Pero dime algo, Lis, hblame. Te aburres? Quieres que toque el tambor para ti? (Fando mira a Lis esperando que ella responda, luego, muy contento aade) S, bien veo que quieres que toque el tambor para ti. (Fando, muy contento, va hacia el carrito, desata el tambor y se lo coloca a la altura del estmago) Qu quieres que toque? (Lis calla. Silencio) Bueno, tocar lo de la pluma. Te parece bien? (Silencio) O prefieres que te toque lo de la pluma? (Silencio. Lis no responde) Como quieras! (Va a comenzar a tocar el tambor pero se para) Me da vergenza, Lis. (Silencio) Bueno, har un esfuerzo para ti y te tocar la cancin de la pluma, que tanto te gusta.(Pausa. Inmediatamente Fando se pone a tocar el tambor de una forma bastante torpe, mientras canta con una voz poco armnica, la siguiente cancin:La pluma estaba en la cama.Y la cama estaba en la pluma. (Bis.)

Cuando termina, dice a Lis.Te ha gustado, Lis?

(Lis no dice nada. Fando muy triste va hacia el carro para dejar el tambor. Antes de dejarlo mira a Lis, se coloca rpidamente el tambor y toca otra vez. Mira de reojo a Lis, pero ve que su msica no hace efecto en ella. Defraudado, deja el tambor junto al carrito. Ms triste que nunca.) Hblame, Lis. Hblame. Dme algo. Cmo quieres que sigamos nuestro camino si no me hablas? Me canso. Me parece que estoy solo. Hblame, Lis, dme algo. Cuntame cosas, aunque sean feas y tontas, pero cuntame cosas. T sabes muy bien hablar cuando quieres. Lis, no te olvides de m. (Pausa) Yo te llevar a Tar. (Pausa) De vez en cuando te callas y yo no s qu te pasa. No s si tienes hambre, o si quieres flores, o si tienes ganas de orinar. Yo me equivocar, bien s que no tienes nada qu agradecerme y que incluso puedes estar ofendida conmigo; pero eso no es motivo para que no me hables. (Pausa) Como s que quieres ir a Tar, te he metido en el carrito y te llevo, no me importan las dificultades, slo quiero hacer lo que ms te pueda gustar. (Silencio) Pero, Lis, hblame.(Lis mira inexpresivamente. Entran tres hombres -Mitaro, Namur y Toso-. Namur va en medio de sus amigos con un gran paraguas negro que los cubre a los tres. Los tres forman un bloque unido. Lejos de Lis y de Fando se paran a inspeccionar el lugar sin hacerles el menos caso. Despus de una inspeccin particularmente meticulosa por parte de Namur y de Mitaro, que incluso huelen el suelo, se renen de nuevo los tres bajo el paraguas)Toso: S, aqu podemos dormir bien.Mitaro: Pero antes tenemos que saber por dnde viene el viento. (Se chupa un dedo y lo levanta)Namur: Eso no importa. Lo importante es saber por dnde se va.Toso: Pongmonos a dormir debajo del paraguas y dejemos en paz al viento.Mitaro: (Ofendido) T siempre tan tranquilo.Namur: (A Mitaro.) Si por l fuera, ya estaramos todos muertos.Mitaro: (A Namur.) Muertos o pero an. Y todo por su maldita mana de no tomar precauciones.Toso: (Testarudo.) Lo importante, creo yo, es dormir.Mitaro: Lo importante es saber por dnde viene el viento.Namur: (Corrigindole suavemente.) No, lo importante es saber por dnde se va.Mitaro: Insisto en decir que lo importante es saber por dnde viene el viento.Namur: En fin, no voy a ser intransigente. No quiero ser como Toso. Como quieras.Mitaro: (Muy satisfecho) Entonces quedamos en que lo importante es saber por dnde viene el viento.Namur: (Conciliador.) Eso es, saber por dnde viene el viento. (Tras breve pausa, aade en tono ms bajo) Y por dnde se va despus de haber venido

Toso: (Interrumpiendo.) A m, digais lo que querais, me parece que lo realmente importante es ponerse a dormir cuanto antes.Mitaro: (Muy enfadado.) Eso es, no hay nada ms sencillo, ponernos a dormir. Y luego qu?Namur: Eso, eso, y luego, qu?

Toso: Luego cualquiera sabe!

Mitaro: Cualquiera sabe! As suceden las peores catstrofes, por no prevenir, por no tomar las mnimas precauciones.Namur: Eso, eso, total, qu tiempo nos llevara tomar precauciones? Prcticamente un instante. Qu riesgos evitaramos con nuestras precauciones? Infinitos.Mitaro: Muy bien hablado.

Toso: Es que a m me cansa tomar precauciones.

Mitaro: El seor se cansa.

Toso: Adems, es muy difcil.

Mitaro: Ahora nos va a descubrir que no puede hacer ni el ms pequeo esfuerzo.Toso: No es un esfuerzo pequeo, es muy grande.Mitaro: El seor se va a herniar.Namur: Quiz tenga razn, el esfuerzo de prevenir es muy grande y muy complicado. Y tomar las precauciones justas resulta casi imposible.Mitaro: S, no puedo menos que reconocerlo. Es un grave esfuerzo, pero instantneo, un esfuerzo que dura poco tiempo.Namur: Qu dura poco tiempo? Eso depende de cmo lo observes.Mitaro: No me vengas ahora con tus historias, que ya recuerdo bien aquello que me dijiste el otro da de que dos fenmenos simultneos para un observador terrestre, no lo son para un observador planetario. De donde dedujiste que la simultaneidad era relativa, y que, por tanto, el tiempo, tambin es cosa relativa. Que yo de todo eso, ya te dije que no creo ni un pelo.Namur: Yo lo nico que te afirmo es que el esfuerzo no dura poco tiempo.Mitaro: (Enfadado y sin saber qu contestar, se calla, luego dice.) Pero nos hemos alejado del punto central de la cuestin, que era saber por dnde viene el viento. (Aade en tono ms bajo)Para saber por dnde se va.Mitaro: Estbamos, sin ms, tomando precauciones para poder dormir tranquilamente y en seguida, cuando Toso ha dicho que lo importante era ponerse a dormir.Toso: Pero

Namur: (Interrumpindole en un tono indignado.) Reconoce, Toso, que nos has impedido dormir hasta ahora con tus disquisiciones y con tu falta de solidaridad hacia nuestras posturas.(Toso no dice nada)Mitaro: Ni un momento te has parado a estudiar inteligentemente nuestras posiciones, sino que por el contrario, te has separado de nuestro punto de vista de una manera desconsiderada y destructiva.Toso: Yo slo he dicho que lo importante es ponerse a dormir debajo del paraguas cuanto antes.Namur: (Indignado.) Qu audacia! An te atreves a reconocerlo cnicamente sin pedirnos perdn. A m en tu caso se me caera la cara de vergenza. Ya nos ves, todava discutiendo por tu culpa.Mitaro: Eso es, nada ms que por tu culpa.Namur: Ya ves cmo yo he renunciado a mi primera posicin que sostena que lo importante era saber por dnde se va el viento en beneficio de un ms rpido acuerdo que nos facilitara el ponernos a dormir rpidamente, y, sea dicho de pasada, cuando a todas luces, bien claro est que lo importante es saber por dnde se va el viento.Mitaro: (Sonriente, pero incisivo.) Sin desear contradecirte demasiado, quiero dejar bien dicho que lo importante es saber por dnde viene el viento.Namur: (Intenta sonrer para disimular su enfado.) Me permito aadir que todo el mundo estar de acuerdo para reconocer que lo importante es saber por dnde se va el viento.(Fando, que ha seguido la conversacin de los hombres del paraguas muy interesado, se dirige a ellos)Fando: (Avergonzado.) Perdn. Excsenme. Qu bonito hace desde all. (Seala el sitio donde estaba antes) Or cmo discuten ustedes. Qu bien lo hacen! Me dejan que yo discuta tambin? (Los tres hombres del paraguas se miran disgustadsimos) Djenme discutir con ustedes. (Pausa) Ella no me quiere hablar y a m me gustara contarle muchas cosas a cualquiera. Estoy solo. (Los tres hombres del paraguas, en el colmo de su enfado, se acuestan en el suelo, bajo el paraguas y comienzan a dormir. Humildemente) Yo s hacer muchas cosas. Puedo ayudarles con tal que me hablen. (Pausa. Prosigue un poco avergonzado) Tambin s tocar el tambor. (Se re tmidamente) No muy bien, pero s canciones bonitas como la cancin de la pluma. Van a or lo que es bueno. (Fando va por el tambor. Los hombres del paraguas duermen concienzudamente, alguno ronca. Mientras se coloca el tambor en posicin conveniente) Les voy a tocar y a cantar, pero con la condicin de que me hablen. (Va hacia ellos) Es que no me oyen? (Fando comprueba que estn dormidos. Vuelve, tristemente hacia Lis) No me han hecho caso, Lis, no quieren orme. Tengo muchas cosas qu decirles y adems iba a cantarles la cancin de la pluma. (Silencio. Lis sigue sin mirarle. A Lis, dulcemente) Lis, t eres mejor que ellos. T sabes decir cosas bonitas. Hblame. (Lis se calla. Silencio largo) Quieres que haga una exhibicin para que te contentes? Voy a hacer acrobacias, eh? (Lis se calla. Fando ejecuta una serie de ejercicios que son una mezcla de danza de ballet, de bufonada, de clown y de movimientos de borracho. Al final sostenindose con una pierna, une la rodilla de la otra con el codo, mientras con la mano del mismo brazo hace muecas, colocando el pulgar en la punta de la nariz, mientras grita entusiasmado) Mira, qu difcil, Lis, mira qu difcil. (Lis se calla. Fando, en silencio y abatido termina su ejercicio, va hacia Lis y da una vuelta en torno de ella lleno de tristeza. Silencio. En un tono de queja, aunque sin gritar) Hblame, Lis, hblame!

OBSCURIDAD

CUADRO TERCERO

Los hombres del paraguas Namur, Mitaro y Toso- hablan con Fando. A unos metros de ellos est Lis metida en el carrito.Namur: Nosotros llevamos ya intentndolo muchos aos.Fando: Yo he odo que es imposible llegar.Namur: No, no es que sea imposible. Lo que ocurre es que hasta hoy nadie ha llegado ni nadie espera llegar.Mitaro: Lo que ya no es tan complicado es intentarlo.Fando: Entonces, ella y yo no llegaremos nunca?

Mitaro: Usted est en mejor circunstancia que nosotros. Usted tiene un carrito. As puede ir mejor y ms de prisa.Fando: S, es cierto que voy de prisa, pero siempre vuelvo al mismo sitio.Mitaro: A nosotros nos ocurre lo mismo.Namur: Pero eso no es lo ms grave; sin duda, lo peor es que nunca tomamos precauciones.

Mitaro: S, tiene razn Namur, eso es lo peor. Cunto habramos adelantado si hubiramos tomado precauciones!

Toso: (Disgustado.) Ya estis con lo de las precauciones. Ya os he dicho que lo importante es seguir nuestro camino.Namur: (Desolado.) Para ser exactos, lo que nos impide llegar a Tar es l, Toso, siempre con su falta de conformidad, siempre ponindose en contra de nosotros.Mitaro: No es que nosotros, Namur y yo, pensemos lo mismo ni tengamos las mismas ideas, pero al fin y al cabo, nos ponemos de acuerdo, pero l l es el culpable de que an no hayamos llegado a Tar. Ayer sin ir ms lejos...

Namur: (Quitndole la palabra de la boca.) S, lo del aire y lo del dormir.Mitaro: S, eso, eso.Fando: (Recordando con entusiasmo.) Oh! Qu bien discutan ustedes, qu bonito haca!

Namur: (Irnico.) S, s, bonito.Mitaro: Es que usted no oa lo que decamos?

Fando: S, pero no me fijaba, slo oa cmo sonaba. Sonaba muy bien. As. (Canturreando) Patat, patat, simim, simom, que si lo, que si l

Namur: Es verdad! Qu bonito deba resultar!Fando: Desde all resultaba muy bonito orlo.Mitaro: Eso es lo triste, resultaba bien desde lejos, suena bien, pero qu sucede?Namur: Lo peor, lo ms triste.Mitaro: No podemos evitarlo: l siempre metiendo discordias en nuestra unidad. l sin duda es un cerdo.Namur: Peor an que un cerdo. (Namur piensa. Silencio)Fando: (Interviniendo.) Qu es lo que usted ha dicho? Qu hay peor que un cerdo, qu hay mejor que un cerdo?

Namur: Mira, mira, ahora va a resultar que este to va a ser un perito en materia de animales.Fando: No, yo slo pregunto si lo que l (Seala a Mitaro) busca son animales mejores o peores que el cerdo.Mitaro: (Tras larga pausa.) Se me ha olvidado.Namur: (Recriminndole.) Siempre tan desmemoriado y tan filantrpico.Mitaro: (Disgustado.) Te das cuenta cmo siempre tratas de insultarme? (Piensa) Para que veas, para que te chinches, me acuerdo muy bien de lo que pregunt, que fue cules son los animales peores que el cerdo y cules son los mejores.Fando: (Muy contento, habla muy de prisa.) Yo lo s: los peores son el len, la cucaracha, la cabra y el gato. Y los mejores son la vaca, la liebre, la oveja, el loro y el canguro.Namur: El canguro?

Fando: S, el canguro.Namur: Ha dicho usted que el canguro es peor?

Fando: (Un poco avergonzado.) S, s.

Namur: Pero, est usted seguro?

Fando: (Dudando.) SNamur: Pero seguro seguro?Fando: (Abatido.) Se pone ya usted en un plan, que me hace dudar.

Namur: (Cruel.) Pero seguro seguro seguro?

Fando: (Llorando.) Es usted demasiado fuerte.

Mitaro: (Reprochando a Namur.) Le has hecho llorar.

Namur: Pero es que el to no est seguro y se permite unas afirmaciones que ya ya.

Mitaro: Pero le has hecho llorar como si fuera un hombre que va hacia Tar con una mujer dentro de un carrito.

Fando: (Disculpndose.) Pero he llorado muy poco: dos gotas.

Toso: (Testarudo.) Yo creo que lo que tenamos qu hacer es, menos discutir e intentar llegar a Tar.Mitaro: (Satisfecho y ofendido.) Usted lo ve? Siempre as. Cuando vamos a ponernos en camino, cuando ya nos vamos a poner de acuerdo entonces l salta con una patochada.Namur: Es insoportable.Fando: Entonces, por qu le llevan con ustedes?

Namur: Eso sera muy largo de contar.

Mitaro: Eterno!

Toso: (Inflexible.) Dejad en paz tanta discusin y vmonos hacia Tar.Mitaro: (Riendo a Toso.) Es as como nos ayudas? Estamos intentando terminar en seguida nuestra conversacin con este hombre para ponernos en marcha hacia Tar y qu haces t? Importunarnos, molestarnos da y noche.Namur: Qu destructivo eres! Qu poco sociable!

Mitaro: (A Fando.) Ya ve usted. Es para lamentarlo, no cree usted?Fando: S, verdaderamente.

Mitaro: Usted s que es feliz con ella.Fando: S que es cierto, ella no me molesta nada. Ella es encantadora.Mitaro: Qu suerte!

Fando: Vengan a verla. (Mitaro y Namur van con Fando a ver a Lis que est dentro del carrito. Lis, con los ojos abiertos, parece ausente y se deja hacer sin el ms mnimo gesto. Fando entusiasmado) Mrenla! (Fando mueve la cabeza a Lis ponindola en diferentes posturas. Mientras dice) Miren qu guapa es.Mitaro: S, es muy guapa.Fando: Agchense para verla desde abajo, en perspectiva. (Mitaro y Namur, en cuclillas, miran a Lis. Fando sigue ponindola en diferentes posturas) Vengan aqu, vern qu bonito. (Los dos hombres se acercan al carrito) Miren qu piernas tan bonitas y qu combinacin de tela tan suave. Tquenla! (Mitaro y Namur tocan la combinacin)Mitaro: Es verdad! Qu tela tan suave!Fando: (Realmente satisfecho.) Miren los muslos que tiene, tan blancos y tan suaves. (Fando sube la combinacin a Lis para que los hombres le vean los muslos)Mitaro: Es verdad, qu blancos y qu bonitos.(Fando le pone bien la combinacin con todo mimo)Fando: Lo que ms me gusta es besarla. Su cara es muy suave, da gusto acariciarla. Acarcienla.

Mitaro: Ahora?Fando: S, acarcienla as. (Fando, con sus dos manos coge la cara de Lis y las resbala por ella tiernamente) Venga, acarcienla, vern qu bonito. (Mitaro con una mano acaricia la cara de Lis) No, con las dos manos. (Mitaro, lleno de respeto, la acaricia) Qu, qu le ha parecido?

Mitaro: (Entusiasmado.) Muy bien!

Fando: Usted tambin. (Seala a Namur. Namur la acaricia) Bsenla tambin, como yo. (Fando da a Lis un beso instantneo sobre su boca) Hganlo, ya vern qu bien resulta! (Namur y Mitaro besan a Lis, llenos de respeto, en los labios. Lis contina inexpresiva) Qu, les ha gustado?Namur y Mitaro: S, mucho.Fando: (Muy satisfecho.) Pues es mi novia.

Mitaro: Para siempre?

Fando: S, para siempre.

Mitaro: Y nunca se cansa?

Toso: (Interrumpindoles.) Cundo nos vamos a poner en camino hacia Tar?

Mitaro: (Tras una pausa.) Usted se da cuenta de cmo se porta?Fando: S.

Namur: Nunca nos deja terminar.Toso: Yo lo que digo es que nos debemos poner en marcha hacia Tar cuanto antes.Mitaro: (Indulgente.) Disclpele todas sus incorrecciones. l es as, l ha nacido as. Contra eso nadie puede nada.Namur: No se le puede ensear, es intil. En cuanto vamos a hacer algo l viene enseguida a estorbarnos con sus complicaciones. No nos deja ponernos de acuerdo.Fando: Pero quiz tenga razn en eso de que lo bueno sera ponerse en marcha.Namur: Razn, lo que se dice razn, siempre tiene un poco.Mitaro: Hay que reconocer que no va a hablar por hablar.Namur: Eso es, si bien se mira, a veces, tiene algo de razn, no mucha, naturalmente, pero algo s.Mitaro: Quiz sea el mayor inconveniente para nosotros. Me explicar, nosotros siempre encontramos una base, aunque muy lejana, en todo lo que dice, de razn.Namur: Lejansima.Mitaro: S, s, lejansima, pero, al menos, siempre encontramos una base. Por eso, aunque encontramos normalmente sus proposiciones absurdas y disolventes, siempre las aceptamos y discutimos sobre ellas e incluso nos esforzamos en hacerle ver los puntos buenos y los puntos malos de lo que dice.

Toso: Yo lo que creo es que nos debemos poner en marcha hacia Tar.Namur: (Muy satisfecho.) Usted ve?

Mitaro: (Tambin satisfecho.) Se da usted cuenta?

Fando: S, s, ya veo.Mitaro: Con lo sencillo que sera que se callase.Fando: Es sencillo callarse?

Mitaro: No digo que no haga falta tomar las debidas precauciones, e incluso tener experiencia, pero, si se intenta de verdad, uno puede llegar a callarse.Fando: Pues yo lo intent un da y no se crea usted que el camino es de rositas.

Namur: Huy! Que hombre tan interesante; qu cosas ha hecho.

Mitaro: Y qu le pas la vez que lo intent?

Fando: (Ruborizado.) Fue divertido.Mitaro: Cuntenos, cuntenos. Huy! Qu interesante.Namur: Cmo fue? Qu hizo?

Fando: Yo me levant por la maana y me dije: Hoy me pasar todo el da callado.

Namur: (Tratando de comprender, repite fuerte.)Se levant por la maana y se dijo hoy me pasar todo el da callado.

Fando: (Contina.) Y entoncesNamur: (Interrumpiendo de nuevo.) Hay algo que no comprendo bien. Si usted nos ha dicho que intentaba pasar un da callado, cmo es que habl?

Mitaro: No seas bruto: se habl mentalmente.

Namur: Ah, eso lo cambia todo!

Mitaro: Siga, siga, que esto es muy interesante.Fando: Entonces, ya decidido a no hablar comenc a pensar qu es lo que poda hacer para compensar el no hablar, y me puse a andar de un lado para otro.Namur: Se sentira muy contento.Fando: Al principio s. Yo andaba y andaba. Pero luego vino lo malo. (Fando se calla)Namur: (Muy interesado.) Qu pas?Mitaro: Cuente, cuente.Fando: No, no lo cuento: es muy ntimo.Namur: Y nos va a dejar as, con la miel en los labios?

Fando: Es mejor que calle ahora la historia termina mal.Namur: Pero, muy mal?

Fando: (A punto de llorar.) S, s, muy mal.

Namur: Qu pena!

Mitaro: Es verdad, qu triste!

Toso: Mejor ser que nos pongamos en marcha hacia Tar. (Silencio y consternacin)Mitaro: Ya lo ve usted. Para qu insistir?Fando: S, s, verdaderamente.Mitaro: Es lo que ms me gusta de usted. Usted nos ha comprendido. Porque, a veces, ni eso. El otro da nos encontramos otro hombre que tambin iba a Tar y que se empeaba en darle la razn todo el rato.Fando: Yo enseguida me di cuenta de que eran ustedes quienes tenan razn y no l. En cuanto comenzaron a discutir con aquello del viento me di cuenta.Mitaro: Y cmo se dio cuenta tan pronto?Fando: Eso para m es fcil. Yo me dije

Namur: (Interrumpiendo.) Mentalmente?Mitaro: Claro, hombre.Namur: (Asombrado.) Vaya un to, cmo se habla mentalmente.Fando: Entonces yo me dije: tendr razn el primero que diga la palabra Dnde y como la dijeron ustedes antes que l, supe que l no tena razn.Namur: (Entusiasmado.) Pues es un buen procedimiento para saber quin tiene la razn.Fando: S, es muy bueno.Namur: Y siempre lo emplea?Fando: Casi siempre.

Mitaro: Pues as, tendr mucha experiencia.Fando: S, no me falta. Aunque a veces empleo otro sistema.Namur: (En el colmo del asombro.) Otros sistemas?Fando: (Halagado.) Pues claro.Namur: Qu to tan fecundo!

Mitaro: Qu preocupacin por conocer dnde est la razn!

Fando: Desde que era nio utilizo sistemas infalibles para conocerla.Namur: Eso es lo que deberamos haber hecho nosotros y no perder el tiempo de la manera que lo hemos perdido.Mitaro: Ya no es hora de lamentarse.Namur: (Disgustado) S, claro. (Pausa) Y qu otros procedimientos ha utilizado usted para saber quin tiene la razn?Fando: Otro que tambin he empleado es el de los das de la semana pero es muy complicado.Mitaro: (Interesado.) Cmo es?Fando: Es as: los das mltiplos de tres tienen razn los seores de edad, los das pares tienen razn las madres y los das que terminan en cero, nadie tiene razn.Mitaro: (Entusiasmado.) Muy bueno!Fando: Pero muy complicado: hay que estar siempre pendiente del da que es y con cuidado de no confundirse. As resultaba que algunos das daba la razn a quien no la tena.Mitaro: (Alarmado.) Muy grave!

Fando: Gravsimo! Muchas veces esto me impeda que me crecieran las uas.Mitaro: Se comprende que usted prefiera el sistema de ahora.Fando: Resulta, si bien se mira, ms sencillo.

Namur: Ms sencillo? Y si nadie dice la palabra dnde?

Fando: Ya lo tengo previsto. Si a los cinco minutos nadie ha dicho la palabra dnde doy la razn al primero que dice la palabra mosca.

Mitaro: (Con asombro.) Muy completo.Fando: (Satisfecho.) S, s, sin duda es un sistema muy completo.Namur: Y si nadie dice la palabra mosca?

Fando: Entonces la cambio por la palabra rbol.

Mitaro: (Asombrado.) Qu bien lo prev usted todo!

Fando: (Halagado.) S, no me puedo quejar.

Namur: Y si nadie dice la palabra rbol?Fando: Entonces le doy la razn al primero que diga la palabra agua.

Mitaro: (En el colmo del asombro.) Caramba, qu cantidad de previsiones!

Fando: (Muy satisfecho.) Yo siempre prefiero hacer una cosa completa. A la larga resulta mejor, aunque resulta ms pesado en principio.Namur: (Odioso.) Y si nadie dice la palabra agua? (Fando y Mitaro miran a Namur con rencor. Silencio. Namur se avergenza) Yo slo pregunto qu ocurrira si nadie dice la palabra agua. Yo no quiero ofenderle.Mitaro: (Disgustado.) No slo ofenderle, sino que ms parece que le tienes tirria.Namur: (Aturdido.) Bueno, bueno, no he preguntado nada.Mitaro: As es mejor.Namur: (Por lo bajo.) Aunque bien s que si nadie dice la palabra agua estar fastidiado todo el sistema.Mitaro: (Ofendidsimo.) Eres tan testarudo como Toso.Fando: No tiene importancia, porque todo lo tengo previsto. Si nadie dice la palabra agua yo doy la razn al primero que dice (Duda) que dice (Piensa) que dice la palabra la palabra palabra!

Namur: Eso no vale, se la acaba de inventar.Mitaro: Me avergenzas, Namur, con tus incorrecciones.Fando: No, no es cierto, no me la acabo de inventar.

Namur: Entonces, dganos, cundo la ha experimentado?

Fando: (Avergonzado.) La verdad, es que no la he experimentado an.Namur: (A Mitaro.) Lo ves, lo ves?

Toso: (Interrumpiendo.) Cundo vamos a ponernos en camino a Tar? (Silencio. Los tres se miran impresionados por la pregunta de Toso)Mitaro: Es verdad, debemos ponernos en marcha.Fando: Me dejan que vaya con ustedes?Namur: Con nosotros?Fando: S, con ustedes.Namur: Yo no s. Habr que saber si los tres estamos de acuerdo. (A Mitaro) T, qu opinas?

Mitaro: (Despectivo.) Bueno, que venga.Namur: (Hablando a Mitaro casi al odo, tratando de que no le oiga Fando.) Pero ten en cuenta que lleva una mujer y un carrito. No podemos permitirnos tanta compaa. Es demasiada responsabilidad.Mitaro: Bueno, qu ms da?

Namur: (Casi congestionado.) No olvides que nos va a or.(Fando se pone a silbar para que se den cuenta de que no atiende)T has pensado, bien todo lo que nos puede ocurrir? Pinsalo bien. Nada ms y nada menos que una mujer y un carrito. Te das cuenta de la responsabilidad que pesar sobre nosotros? Te das cuenta de la cantidad de precauciones que tendremos que tomar?

Mitaro: S, s, y qu? Da lo mismo.Namur: (Contina hablando al odo de Mitaro.) Da lo mismo! Da lo mismo! Qu bien se dice eso! Luego no digas que no te he avisado. (Hablando fuerte para que le oiga Fando y con un mal humor perceptible a pesar de su sonrisa forzada) Bueno, entonces t, Mitaro, ests de acuerdo para que venga con nosotros?

Mitaro: (Disgustado.) Cuntas veces te lo voy a repetir?

Namur: Bien, bien. (A Toso) Y t, Toso?

Toso: Yo lo que quiero es que nos pongamos en marcha de una vez. Lo mismo me da que vayamos con este hombre o sin l.Namur: (Contrariado, pero sonriente.) As, resulta que todos estamos de acuerdo. Usted puede venir con nosotros.Fando: A dnde?Namur: An pregunta usted que a dnde? Pues a Tar. A dnde quera usted ir?

Fando: Pero, para qu hay que ir a Tar?

Namur: Vaya pregunta!

Fando: Es que es tan importante?Namur: Pero este hombre nos ha salido tonto del culo completamente!Fando: (Disculpndose.) Es que yo no sabaNamur: Es que usted podra dejar de intentar llegar a Tar?Fando: (Avergonzado.) No.Namur: Lo ve usted? Lo intentar siempre. Eso demuestra lo importante que es.Fando: Ah, bueno.Mitaro: Vamos a ponernos en marcha.(Los tres hombres se ponen debajo del paraguas en bloque. Fando coloca bien en el carrito a Lis)Fando: Y cundo llegaremos?Namur: Eso nadie lo sabe.Fando: Yo no he odo que nadie haya llegado an, a pesar de que casi todo el mundo lo ha intentado.Namur: Habladuras!

Mitaro: S, s, habladuras Pero son ciertas.Namur: La verdad es que nadie ha llegado todava a Tar.(Los tres hombres debajo del paraguas se ponen a andar para salir del escenario. Fando les sigue empujando al carrito en que va Lis)Fando: Yo tambin he odo que es imposible llegar.Mitaro: Pero siempre queda la esperanza.(Todos salen lentamente)OBSCURIDADCUADRO CUARTO

Entra en escena Fando empujando el carrito en el que va Lis. Fando se detiene.Fando: Qu te pasa?Lis: Estoy mala.Fando: Qu quieres que te haga, Lis?

Lis: Bjame del carrito. (Fando coge con sumo cuidado a Lis y la baja del carrito. Lis sigue llevando una cadena larga de hierro que une su tobillo al carrito)Fando: Qu te duele?

Lis: No s.

Fando: Qu enfermedad tienes?

Lis: No s.

Fando: Es lo malo, si yo supiera qu enfermedad tienes, cambiara todo.

Lis: Pero me encuentro muy mal.

Fando: (Con mucha tristeza.) No te irs a morir!

Lis: No s.Fando: (Carioso.) No te mueras, eh?

Lis: Tengo un malestar muy grande. Me siento mal, Fando.Fando: Qu lstima que no estn los hombres del paraguas. Ellos saben muchas cosas. Seguro que te curaran.Lis: Pero ellos estarn an muy lejos; has ido muy de prisa.Fando: S les he tomado mucha ventaja. (Contento) Y eso que salimos al mismo tiempo; eso es por llevar el carrito.Lis: Pero otra vez volvemos a estar en el mismo sitio de siempre. No hemos adelantado nada.Fando: Qu pesimista eres! Lo importante es que les hayamos sacado ventaja.Lis: Has corrido demasiado, has ido muy de prisa. Esa rapidez no me ha sentado bien. Ya te lo dije.Fando: (Avergonzado.) Es verdad, Lis, perdname.

Lis: Siempre me pides que te perdone, pero nunca me haces caso.Fando: Es verdad, qu malo soy contigo... (Pausa)Lis: Adems, siempre me dices que me vas a esposar las manos, como si no tuvieras bastante con la cadena.Fando: No, no te esposar. (Pausa)Lis: Nunca me haces caso. Acurdate de cmo, a veces, cuando no estaba paraltica, me atabas a la cama y me pegabas con la correa.Fando: Yo no crea que te molestaba.Lis: Yo bien te lo deca. Cuntas veces te repet que casi no poda resistir el dao que me hacas!

Fando: Lis, perdname. No volver a atarte a la cama para pegarte con la correa. Lo prometo!Lis: Luego te has empeado en ponerme la cadena que me impide separarme del carrito; apenas puedo arrastrarme.Fando: Es verdad, Lis. Deberas haberme avisado.Lis: De todo te aviso, pero nunca me haces caso.Fando: Lis, no te pongas seria conmigo, bsame.Lis: (Pone cara de resignacin.) Crees que as se arregla todo?

Fando: Me atormentas, Lis. (Abatido. Silencio. Prosigue muy contento) A quin le voy a dar un besito en su boquita?

Lis: No son bromas, Fando.

Fando: Lis, no me rias, yo s bien que soy culpable, pero no me rias que me voy a poner muy triste.Lis: No te creas que as se arregla todo.Fando: Bsame, Lis. (Lis, muy seria e inexpresiva, permite que Fando, apasionadamente, la bese) Olvdate de todas esas cosas y no me hagas a m pensar en ellas. (Silencio)Lis: Ayer te empeaste en dejarme desnuda toda la noche sobre la carretera y sin duda estoy mal por eso.Fando: Pero yo lo hice para que te vieran los hombres que pasaban, para que todo el mundo viera lo guapa que eres.Lis: Haca mucho fro. Yo estaba tiritando.Fando: Pobre Lis!... Pero los hombres te miraban y eran muy felices y seguro que luego caminaran con ms alegra.Lis: Yo me senta muy sola y con mucho fro.

Fando: Yo estaba a tu lado, no me viste? Y adems, muchos hombres te acariciaron cuando yo se lo ped. (Pausa) Pero no lo volver a hacer, Lis, bien veo que te disgusta.Lis: Eso dices siempre.Fando: Es que a veces eres muy rara y no te das cuenta de que todo lo que hago es por tu bien. (Pausa, recordando) Estabas muy guapa toda desnuda. Era un espectculo maravilloso.Lis: Yo soy siempre la que me fastidio.Fando: No, Lis. Qu pena que t no tengas mis ojos para verte a ti misma!

Lis: Fando, estoy muy mala. Me siento muy mal.Fando: Qu quieres que te haga, Lis?

Lis: Ahora ya no hay remedio. (Pausa) Lo que quiero es que me trates siempre bien.Fando: S, Lis, te tratar bien.Lis: Pero haz un esfuerzo.Fando: Bueno lo har. (Pausa. Lis se fija en un bulto que hay en el pantaln de fando)Lis: Qu es lo que llevas en el bolsillo?

Fando: (Como un nio sorprendido, haciendo una travesura, trata de ocultarlo.) Una cosa.Lis: Dme qu es.

Fando: No, no.Lis: (Autoritaria.) Ensame eso que escondes.Fando: No es nada malo.Lis: Te digo que me lo ensees. (Fando saca, muy avergonzado, de su bolsillo unas esposas de hierro) Lo ves? Las esposas.

Fando: Pero no las quiero para nada malo. Slo para jugar.

Lis: Lo ves? Slo buscas un descuido mo para ponrmelas.Fando: No, Lis, no te las pondr.Lis: Entonces, tralas.Fando: (Agresivo.) No. (Se las vuelve a guardar)Lis: (A punto de llorar.) Ves cmo me tratas?Fando: (Muy conmovido.) Lis, no llores, Lis, te quiero mucho. No llores, Lis. (Lis le abraza apasionadamente)Lis: No me dejes, Fando. Slo te tengo a ti. No me trates tan mal.Fando: (Conmovido.) Qu malo soy contigo! Ya vers qu bien me portar desde ahora!

Lis: Abrzame, Fando, abrzame. (Se abrazan con apasionamiento) Estoy muy mala.Fando: Te pondrs buena enseguida y entonces nos pondremos en camino de Tar y lo pasaremos muy bien y te regalar todos los animales que ves en el suelo, para que puedas jugar con ellos: las cucarachas, los escarabajos, las mariposas, las hormiguitas, los sapos Y cantaremos juntos y te tocar el tambor todos los das.Lis: S, Fando, seremos felices.Fando: Y seguiremos caminando hacia Tar.Lis: Eso es: hacia Tar.Fando: Los dos juntos.Lis: S, s, los dos juntos. (Ambos se miran)Fando: Y cuando lleguemos a Tar, entonces s que seremos felices.Lis: Qu bueno eres, Fando, qu bien me tratas!

Fando: S, Lis. Todo lo har por ti, porque te quiero mucho. (Fando va a donde est el carrito y desata el tambor con mucho cuidado. Luego, lleno de respeto se lo ensea a Lis) Mira el tambor, Lis.

Lis: Qu bonito!

Fando: Mira qu redondito es.Lis: S, es cierto que es redondito.Fando: Pues slo lo tengo para poderte cantar canciones.Lis: Qu bueno eres!

Fando: Cuando lleguemos a Tar, como seremos muy felices, inventar nuevas canciones para ti.Lis: Esa cancin de la pluma es muy bonita.Fando: (Halagado.) Bah! No tiene importancia. Inventar otras mucho mejores. Otras en las que no slo se hable de plumas, sino tambin de (Pausa) de plumas de pjaros y tambin de plumas de guilas y tambin de (Piensa, pero no se le ocurre nada) y tambin de

Lis: Y tambin de mercados de plumas.Fando: (Contento.) S, s, y tambin de mercados de plumas y tambin de de de ah! y tambin de plumas.

Lis: Qu canciones tan bonitas! Qu bueno eres, Fando! (Pausa. Fando, de pronto, saca las esposas y las mira fijamente. Lis nerviosamente) No me hagas sufrir.Fando: (Muy duro.) Por qu piensas que te voy a hacer sufrir?

Lis: (Suave.) No me hables en ese tono, Fando.Fando: (Muy enfadado, se levanta y le responde.) Siempre te hablo con el mismo tono.Lis: Qu intentas?

Fando: (Violento) Nada.Lis: S, intentas algo malo. Lo veo bien.Fando: (Violento.) Ya ests con tus cosas.Lis: (Humilde.) Bien, veo que quieres ponerme las esposas. No lo hagas, Fando. (Solloza)Fando: (Agriamente.) No llores.Lis: (Se esfuerza por no llorar) No, no llorar, pero no me pongas las esposas.

Fando: (Irritado.) Siempre desconfas de m.

Lis: (Con dulzura.) No, no desconfo de ti. (Llena de sinceridad) Te creo! (Fando da unos pasos entre el carrito y Lis. Ella llora)Fando: (Autoritario.) Dame tus manos.

Lis: No, no lo hagas, Fando, no me pongas las esposas. (Lis extiende sus manos. Fando le coloca las esposas nerviosamente)Fando: As es mejor.Lis: Fando! (Tristsima) Fando!...

Fando: Te las he puesto para saber si puedes arrastrarte con ellas. Venga, intenta arrastrarte!

Lis: No puedo, Fando.

Fando: Intntalo!Lis: Fando, no me hagas sufrir.Fando: (Fuera de s.) Te digo que lo intentes! Arrastrarte! (Lis intenta arrastrarse pero no puede: sus manos unidas por las esposas se lo impiden)Lis: No puedo, Fando.Fando: Intntalo, o ser peor para ti.Lis: (Dulcemente) No me pegues, Fando, no me pegues.Fando: Intntalo, te digo.

(Lis hace un gran esfuerzo sin lograr arrastrarse)Lis: No puedo, Fando.Fando: Intntalo otra vez.Lis: No puedo, Fando. Djame. No me hagas sufrir.Fando: Intntalo, o ser peor para ti.Lis: No me pegues. Sobre todo, no me pegues con la correa.Fando: Intntalo!

Lis: No puedo.(Fando va al carrito y saca una correa)Fando: Intntalo o te pegar.

Lis: No me pegues. Estoy mala.(Fando azota a Lis con violencia)Fando: Arrstrate.(Lis hace un esfuerzo supremo y logra arrastrarse. Fando la contempla palpitante de emocin)Lis: No puedo ms.

Fando: Ms! Ms!

Lis: No me vuelvas a pegar.Fando: Arrstrate! (Fando la vuelve a azotar. Lis se arrastra titubeando. En un falso movimiento tropiezan sus manos atadas con el tambor y rasga la banda. Colrico) Me has roto el tambor! Me has roto el tambor!

Fando la azota. Ella cae desvanecida, echa sangre por la boca. Fando, irritado, coge el tambor y a distancia de ella, se pone a repararlo. Lis extendida e inerte y con las manos unidas sobre el pecho reposa en el centro del escenario. Largo silencio. Fando trabaja. Entran los tres hombres del paraguas. Se acercan a la mujer. La miran con mucha atencin dando vueltas en torno a ella. Ni Fando, absorto por el trabajo de reparar el tambor, se fija en ellos, ni ellos en Fando.Mitaro: Mira lo que tiene en las manos.

Namur: (Levanta las manos de Lis para ver bien las esposas.) Son unas esposas.Mitaro: Hace bonito, verdad?

Namur: No mucho.

Mitaro: Qu afn de llevarme la contraria tienes!

Toso: (Interrumpindoles y con un tono neutro.) Tiene sangre en la boca.(Mitaro y Namur miran a Lis detenidamente la boca)Mitaro: Pues es verdad.Namur: Esto s que es raro. (Namur coge los labios de Lis con los dedos como si fueran pinzas y le abre la boca. Mitaro mete el dedo. Luego lo saca y lo huele)Mitaro: Huele a sangre.Namur: Qu extrao es todo esto!

(Mitaro toca con sus dedos los dientes de Lis)

Mitaro: Mira qu dientecitos tiene. Qu duros!Namur: Los dientes siempre son duros.

(Mitaro saca la lengua de Lis estirndola con los dedos)Mitaro: Mira qu lengua tan bonita. Qu blandita!

Namur: Las lenguas siempre son as.Mitaro: Siempre tienes que decir algo. (Mitaro y Namur dejan de hurgar en la boca de Lis. Ahora miran sus rodillas con atencin) Qu rodillas!

Namur: Como todas.(Mitaro recorre con los dedos las rodillas de Lis)Mitaro: Mira qu hoyo hace aqu.(Namur toca el hoyuelo mientras que Toso, con la oreja pegada al pecho de Lis, escucha atentamente)Toso: (En un tono fro.) Est muerta.Mitaro: Ya ests t con tus cosas.Toso: (Framente.) Est muerta porque no se le oye el corazn.Mitaro: A ver?

Toso: Adems no respira.(Namur apoya su odo contra el pecho de Lis)Namur: Pues es vedad, no se le oye el corazn.Mitaro: Se ha muerto entonces?Toso: Sin duda.

Namur: Habr que decrselo a Fando.Mitaro: Claro.(Namur y Mitaro van hacia Fando. Este trabaja afanosamente tratando de coser el tambor roto)Namur: (A Fando.) Oye, que Lis se ha muerto.Fando: (Aturdido.) Que Lis se ha muerto?

Namur: S.(Fando va hacia Lis. La mira con respeto, se acerca a ella con una gran tristeza. La abraza, incorporndola. La cabeza de Lis cae, inerte, hacia atrs. Fando no dice nada. Los tres hombres del paraguas, de pie y serios se han quitado sus sombreros. Fando vuelve a dejar en el suelo la cabeza de Lis con mucho cuidado. Fando est a punto de llorar. De pronto apoya su frente contra el vientre de Lis. Aunque nada se oye, es muy probable que llore)OBSCURIDAD

CUADRO QUINTO

En escena, los tres hombres del paraguas.Mitaro: l le haba prometido que cuando se muriera la ira a ver al cementerio con una flor y un perro.Namur: No, no es eso. Lo que ocurri fue que ella haba dicho que se quera suicidar y l le dijo que era lo mejor que poda hacer. Luego result que entre los dos hombres y ella mataron al hombre de los billetes para poder pagar el plazo del triciclo. Y entonces ellos se fueron a comprar bocadillos de anchoas y a pagar el plazo, pero vinieron los guardias y, aunque no lo haban hecho con mala intencin, se los llevaron.Mitaro: S, ya recuerdo, que uno de ellos pasaba el tiempo dormido y que deca que no quera pensar, porque era aburrido, y que entonces el amigo le dijo que lo mejor sera que pensara en chistes y l respondi que no saba (Pensando) Pero sa es otra historia, la que yo digo es la historia del hombre que llevaba en un carrito a la mujer paraltica para poderla llevar a Tar. Recuerdo que l le dijo que haba odo que llegar a Tar era muy difcil, pero que lo intentaran, pero ms tarde le dijo que cuando llegaran le compondra muchas canciones bonitas como la de la pluma, para tocarlas con el tambor y entonces fue cuando se abrazaron.Namur: No, entonces fue cuando ella descubri que llevaba en el bolsillo unas esposas para ponrselas. l dijo que slo era una cosa, pero no las solt. Entonces ella se disgust mucho y dijo que

Mitaro: No, no, todo lo cambias, te olvidas de todo y todo lo confundes. Lo que ocurri fue que luego llego un guardia al que era muy difcil entender y dijo al viejo de la flauta que no lo entenda porque era tonto del culo, y l se enfad mucho. (Pausa) Y luego ya fue cuando entraron aquellos dos hombres que uno tocaba el armonium y el otro la mquina de escribir.Namur: Ah! S, lo recuerdo muy bien, estaban en el cementerio de autobuses. Y tenan una vida muy triste porque no podan cambiarse los instrumentos.Mitaro: S, s que podan.

Namur: Pero eso fue ms tarde. Adems enseguida lleg el hombre inteligente y les hizo ver todo lo que saba y se quedaron atontados. (Rectificando) Pero antes ocurri todo aquello de la discusin de los hombres del paraguas sobre si haba que tomar precauciones o no.Mitaro: No, no, entonces lo que pas fue que ella y l se pusieron a jugar a pensar. Pero como l no saba colocarse bien pensaba muy mal y ya cuando ella le ense la postura que haba que poner para pensar slo pens que se tendra que morir.Toso: Lo que pas es que l viva con su madre y ella quera que se marchara de su casa y para lograrlo le daba muy mal de comer: lentejas con agua y un huevo duro para cenar. l se puso enfermo con ganglios y su madre sigui sin darle bien de comer por eso se puso tuberculoso. Pero luego todas las culpas cayeron sobre l, porque cuando dijo a su hermano lo que le haca su madre, su hermano no slo no se lo crey sino que le trat de hijo desagradecido por decir esas cosas de su madre. Entonces l le cont cmo su madre haba maltratado a su padre que estaba en la crcel hasta volverle loco, aunque ya le haba dicho el director del penal que no le escribiera cartas as. Luego result que el hijo no saba realmente si su madre era culpable de su enfermedad y de la locura de su padre o no, y esto le empez a atormentar porque deca que nada estaba claro y que lo que haba pensado hasta aquel momento no resultaba tan cierto como se lo pensaba

Namur y Mitaro han seguido las palabras de Toso con muestras evidentes de fastidio.Namur: (Interrumpindole) Y todo eso a qu viene?

Mitaro: Te das cuenta cmo siempre nos estorbas? (Toso se calla)Namur: No se puede con l.

Mitaro: No le tenemos qu hacer caso nunca ms, como si no existiera.

Namur: Por dnde bamos?

Mitaro: Yo te haba dicho que l le haba prometido ir a verla al cementerio con una flor y un perro.

Namur: No, eso es anterior. Lo que yo te contaba es cmo la chica se puso muy triste cuando vio que l no saba hacer el burrito, ni siquiera con una cola...

Mitaro: S, eso, se puso triste. (Pensando) Pero lo que ocurri fue que ella se levant la falda para atraer al hombre de los billetes y entonces el hombre se acerc a ellos y le mataron saltando por la tapia.Namur: No, hombre, no; lo que pas es que no saban qu mtodo encontrar para ordenarlo todo y adems estaban preocupados porque ella haba dicho que si encontraba el plan malo lo dira sin preocuparse de nada. Y fue cuando a l se le ocurri que lo mejor era medirlo todo. (Entra Fando con una flor y un perro que va atado por una cuerda de esparto. Los hombres del paraguas se callan y le siguen con la mirada, mientras cruza el escenario sin decir nada, sin detenerse y lentamente (quizs est fatigado, eso parece) Vamos a acompaarle.Mitaro: S.

Toso: Y cundo vamos a Tar?

Namur: Primero tenemos que acompaarle. Despus nos pondremos en camino los cuatro.Mitaro: S, todos juntos.(Los tres hombres debajo del paraguas comienzan a andar tras Fando. A la mitad del escenario se detienen y se quitan sus sombreros. Inmediatamente continan andando. Salen.)

TELN.